viernes, 8 de mayo de 2015

PRÁCTICAS EGOÍSTAS

Maribel Carrillo
 Colombia es un territorio conocido entre otras cosas por su belleza y diversidad en cuanto a la fauna y flora, sin embargo es muy común encontrarse con excavaciones en montañas que, poco a poco, han ido acabando con el verde que allí solía apreciarse.


Las excavaciones pueden realizarse con diferentes objetivos: obtener materia prima que se considere necesaria en construcciones; adaptar un territorio para realizar edificaciones o estructuras con un determinado fin; buscar aquellos elementos que consideramos preciosos provenientes de la naturaleza como oro, esmeraldas, petróleo…

Pese a que inicialmente se realizan este tipo de prácticas en pro de la sociedad, pueden desprenderse de allí algunas consecuencias negativas a largo plazo. Para  hacer excavaciones, es necesario remover árboles de la zona donde se realice esta práctica, este hecho por sí solo, genera bastantes problemas a la vez:Destrucción de hábitats ya establecidos que pone en peligro a las especies de animales que viven allí alterando el equilibrio natural. Los árboles son fuente de vida para nosotros puesto que son los generadores de oxígeno, así que estamos acabando con un recurso vital para la vida; Además la raíz de los árboles funciona como ancla para retener la tierra, por ende al removerlos de una zona montañosa, se corre riesgo de un derrumbe.

 Maribel Carrillo


Por otra parte, las emisiones de los motores de las máquinas excavadoras, son contaminantes atmosféricos y depende del lugar de excavación, pueden ser fuente de contaminación a aguas subterráneas, por lo que retornamos al daño generado en nuestras fuentes de vida.

Por ende, es necesario regular este tipo de prácticas que aun cuando son necesarias ahora, impactan al medio ambiente negativamente en un futuro, comprometiendo la sostenibilidad del mismo y en consecuencia nuestras condiciones de vida.